Diccionario de símbolos
La relación de significados simbólicos de El laberinto de la rosa es inagotable.
Os proponemos un breve diccionario para comprender algunos de los elementos que aparecen en la novela. Esta lista está lejos de ser extensiva pero ofrece algunos posibles caminos. Por supuesto, hay otros y con frecuencia son personales. Es una invitación a una respuesta personal a buena parte del significado.
ROSA: La búsqueda del significado de la rosa está unida al significado del libro. La rosa representa la hermandad entre hombres, así que una búsqueda para descubrir sus múltiples aspectos y asociaciones es igualmente un viaje para comprender lo que nos une, en lugar de lo que nos separa. La rosa, con su variedad de conexiones culturales y espirituales, ofrece una promesa de esperanza, el reconocimiento de que existe tal comunión entre los seres humanos. Incluso cuando una rosa marchita ya no contiene todo su perfume, sin embargo es químicamente incapaz de producir ningún olor desagradable. La rosa aglutina pares opuestos que son la quintaesencia de lo humano: masculino y femenino, vida y muerte, pureza y deseo, espiritualidad y sexualidad, inocencia y conocimiento de secretos.
Aunque es la flor de todas las diosas y de la Virgen, también representa la sangre de Osiris, a Adonis y a Cristo. La rosa era en la antigüedad el emblema de Isis y de Afrodita/Venus y es su símbolo más frecuente en las pinturas renacentistas. Se asocia con ella por su aroma y la gracia de sus formas, y la diosa se saca una espina del pie derramando gotas de sangre de empatía por un mortal al morir Adonis. También está relacionada con la Virgen María, a la que se llama “rosa sin espinas”, una mujer sin pecado. Según una leyenda que cuenta Ambrose, no había espinas en las rosas hasta la Caída del Hombre. Las rosas también están relacionadas con santa Dorotea, san Francisco de Asís, la reina Isabel I de Inglaterra (normalmente rosas blancas o mosquetas), Isabel de Hungría.
La rosa silvestre de Japón y otras partes del Este está relacionada con la recuperación tras el dolor y la pérdida, y en Roma una rosa silvestre era, y sigue siéndolo hoy en día, el símbolo de los secretos: algo que no ha de revelarse era “sub rosa”.
Y, sobre todo, la rosa es el símbolo del alma, especialmente en el misticismo sufí. El aroma de la rosa es el atributo de los anhelos superiores, el yo espiritual.
La Rosa Blanca era un grupo de resistencia no violenta en Alemania durante el nazismo.
Otras rosas que aparecen en la historia:
LLAVES: En el espiritualismo del tarot, simbolizan desvelar un misterio y una pista que se entrega al destinatario; la cooperación entre el intelecto (en la parte superior de la llave) y el control de la acción física (el extremo de la cerradura). También está relacionado con la Llave de Salomón, la llave del Templo y la llave del ritual masónico. Al entregar Cristo las llaves del cielo a Pedro, ha pasado a significar la autoridad de la iglesia.
En el arte es el símbolo de san Pedro y de Cibeles, la diosa frigia de la tierra; también de Marta, la hermana de María Magdalena, que es la patrona de las amas de casa; y del Apocalipsis: un dragón desaparece en una sima que llega al infierno mientras un ángel sujeta las llaves del cielo. Como tal, la llave representa el viaje al cielo de la iluminación espiritual; también puede ser lo que aún está cerrado, lo que requiere tenacidad e intelecto. Un sirviente puede recibir una llave del amo de su casa como símbolo de buena fe y confianza.
LA LUNA: La luna creciente se identifica con la diosa Diana, virgen a la que también se llama Luna. Antes de esta luna creciente estaba Isis y, por consiguiente, está relacionada asimismo con la Virgen María.
Desde que el Imperio Otomano tomó Constantinopla, que tenía la luna como emblema, posiblemente por Diana, la luna fue adoptada como símbolo del Islam.
En el sufismo, la rosa y la luna creciente juntas son importantes meditaciones para el espíritu. La luna se relaciona frecuentemente con la castidad o la pureza y también es un emblema de la caza, en relación con Diana. Significa lo femenino, los motivos son complejos. La luna es un reflejo de la luz del sol (masculino). También está unida al ciclo del proceso regenerativo de la mujer. La luna que crece hasta llegar a llena y luego mengua simboliza el embarazo femenino y el nacimiento. La luna, regente de las mareas, también está conectada con el mar, con el cambio y el crecimiento.
Es específicamente un símbolo de potencia e inspiración para Rumi y Yeats, a los cuales se cita en la novela. En el tarot se relaciona con frecuencia con relaciones y amigos que no son de fiar, pero también con la intuición.
LA TELARAÑA es un símbolo de diligencia, paciencia y flexibilidad. Se asocia con Aracne, una tejedora reconocida que desafió a la diosa Minerva en una competición de habilidad. Minerva, enfurecida, convirtió a Aracne en araña, pero su telaraña de seda es el producto de la belleza y el talento de sus tejidos. El tejido está íntimamente relacionado con la fecundidad y la procreación y son atributos importantes para las mujeres jóvenes.
LA MORERA es un símbolo de sabiduría, asociado con las diosas Minerva/Atenea. Las moreras no producen brote alguno hasta que haya pasado cualquier posibilidad de heladas; entonces se ponen en marcha con tal rapidez que todos los capullos aparecen casi de la noche a la mañana, según Plinio; así, el árbol es prudente y paciente. Cuando el árbol produce brotes, las heladas ya no son un riesgo.
Es también una verdad extraordinaria que un solo árbol pueda producir hojas de formas variadas, y pueden alcanzar una avanzada edad si se cultivan cuidándolos un poco, pues con una buena poda se les puede rejuvenecer fácilmente. El tinte que se obtenía de los frutos de la morera era muy solicitado. El color en inglés se llamaba murray, una contracción del nombre en inglés mulberry. Las hojas, por supuesto, eran esenciales para la industria de la seda. De hecho, tanto la morus nigra (morera negra) como la morus alba (morera blanca china) producen una savia lechosa que alimenta a los gusanos, aunque en la actualidad se prefiera la morera blanca. El cultivo de los gusanos de seda fue introducido en Italia por parte del emperador Justiniano de Constantinopla, y Carlomagno, Jacobo I de Inglaterra y Carlos I trajeron grandes cantidades desde Oriente para su cultivo.
Píramo y Tisbe (en la Metamorfosis de Ovidio, pero también en El sueño de una noche de verano de Shakespeare) fueron asesinados a la sombra de una morera y su sangre tiñó las bayas de negro, lo que nos recuerda los relatos de Venus y Adonis.
Se asocian moreras relevantes con Milton, del que se dice que plantó la vieja morera que hay en los terrenos del Christ’s College de Cambridge, donde Alex estudia Medicina. Lucy menciona las que plantó Isabel I cuando era princesa en Chelsea Manor, y algunas de ellas se conservan en Cheyne Mews. Y el mito, o la esperanza, dice que hay muchos descendientes del árbol que plantó Shakespeare en su jardín de New Place, en Stratford, el cual había traído él desde los terrenos del palacio que ahora serían los jardines de Buckingham Palace. Shakespeare se deleitó con sus frutos y Garrick obtuvo esquejes de este gran árbol, que fueron plantados en Hampton Court. De éste desciende una morera de Kew, como quizá también algunas más.
PERROS LADRANDO: Se les oye cuando Will llega a la ribera del río. El ladrido o aullido de perros está específicamente relacionado con la iniciación a los Misterios. Virgilio nos dice en la Eneida VI que Eneas oye perros aullando en los bosques y la Sibila, que guía su rumbo hacia su Iniciación, les indica a los animales que se vayan: “Marchaos de aquí, oh, profanos”, repitiendo el grito para alejar a los no iniciados de las ceremonias de Iniciación Mayor y Menor. Eneas debe “avanzar con valor” y hacer caso omiso de los perros, así que los aullidos o los ladridos de los perros son una prueba para su concentración. Shakespeare habla de espíritus con forma de perros que aparecen en la entrada de la celda de Próspero e impiden que Stephano y Trinculo realicen su mala obra. Los perros fantasmas están relacionados con las etapas finales de los antiguos ritos paganos de Iniciación.
LA DAMA DE GRIS es un motivo recurrente en los acertijos, y en la narración se describe con frecuencia a Lucy vestida de gris perla o plateado. La Dama de Gris es una figura familiar en muchos relatos de apariciones fantasmagóricas, pero también se dice de ella que no es ni blanca ni negra, ni encaja de manera categórica en un campo o en otro. Muchos diseñadores de moda lo consideran el más “perfecto tono neutro”, un color de elegancia y sofisticación, y se asocia tanto con la sabiduría como con el compromiso. En el cristianismo se asocia con la Cuaresma, también con el duelo y la tristeza. Aunque a veces sea pesimista, es asimismo un indicador de inteligencia: el uso del cerebro se describe como utilizar la “materia gris”. Las múltiples damas de gris que tienen una conexión fantasmagórica, por supuesto, pueden vagar por el tiempo y el espacio sin obstáculos ni fronteras. El ojo humano puede identificar más de trescientos tonos distintos de gris.
LA POLILLA DE LA SEDA es un símbolo del renacimiento y la reencarnación en muchas culturas. También está relacionado con la metamorfosis, pues cambia de gusano a polilla tras un periodo de gestación en el capullo de seda. Es más admirada que muchas polillas comunes por la simetría de su dibujo y color y lo precioso de sus fibras. También está relacionada con la noche y la llama, las criaturas de secretos e iluminación. El gusano de seda se alimenta de morera, así que ingiere la sabiduría. No obstante, la fibra continua que teje es finalmente su propia condena, pues desenrollar el capullo mata al insecto.
La expresión “como una polilla a la llama” también habla del sentimiento de compulsión, la voluntad es impotente para cambiar lo que se siente de forma inherente. Pero la sensual polilla, atraída hacia el calor de la llama, se identifica también con la oportunidad de transformación. Las polillas son femeninas en el simbolismo, revolotean menos y son menos bonitas que las mariposas. La polilla de la seda está fuertemente asociada con la familia Bassano.
Fechas relevantes en la novela
El cumpleaños de Lucy es el 3 de febrero, y es el día siguiente a Imbolc, el Retorno de la Doncella en la tradición celta, y las Candelarias en la cristiana.
Las fechas de Semana Santa de 2004 fueron: Viernes Santo, 9 de abril; Domingo de Resurrección, 11 de abril; Pesach (octavo día de la Pascua judía), 6 de abril.
Se acepta que el día del cumpleaños de Shakespeare es el 23 de abril, que también es el día de San Jorge. Ésta era la fecha exacta, “George o Jack Verde” o el Hombre Verde en el calendario pagano.
El cumpleaños de John Dee (que no se incluye en la cronología de la novela) era el 13 de julio y su insignia era el triángulo Δ de la letra griega delta.
19 de septiembre (2-3) es el equinoccio de otoño y el primer día de la novela, cuando Will empieza su viaje y recorre el laberinto de Chartres. Así pues, los equinoccios de otoño son significativos. Representan la reducción del poder masculino (cuando la luz en el cielo implica que el día es más largo que la noche) y el aumento del femenino, hasta el equinoccio de primavera, el 21-22 de marzo, cuando la luna tiene un reinado más largo que el del sol.
El cumpleaños de Alex es el 22 de septiembre, que es también una fecha importante para Lucy. Esto puede relacionarse con el interés de Shakespeare por los mellizos y los hermanos.
21 de diciembre es el solsticio de invierno, cuando Lucy está de nuevo ingresada en el hospital. También se asociaba en su momento esta fecha con la muerte del Dr. Dee, en 1608. Sin embargo, ahora hay nuevas fuentes que datan la fecha de su muerte el 26 de marzo de 1609 (ver The Queen’s Conjuror, de Benjamin Woolley).