En Me llaman La Tequilera Alma Velasco, quien ha investigado música y canciones de México relacionadas con acontecimientos históricos, recapitula con una gran documentación, datos y testimonios, la profunda vida de la cantante que innovó la canción ranchera: Lucha Reyes.
Esta novela rememora las entrañas de la exitosa pero desgarradora vida de una de las mujeres y artistas más grandes que nos ha dado este país como lo fue, es y será María de la Luz Flores Aceves, quien ha conquistado distintas generaciones a lo largo de la música popular mexicana con su particular sello a tal grado de darle la vuelta al mundo.
El 23 de mayo de 1906 nace quien diera luz a la canción bravía, la música ranchera que lleva consigo el rasgo indeleble de la nacionalidad mexicana, María de la Luz Flores Aceves, la “piedra fundacional” en la historia de nuestro canto popular.
“Qué distinta es la vida vista desde afuera. Cualquiera pensaría que estaba yo también en la plenitud de la felicidad, pero telón adentro, eso no era cierto…estaba descuartizada, se me coló el veneno”: Lucha Reyes “La Reina del Mariachi”, fue una mujer de temperamento y carácter indomables, detrás de esa mujer de hierro con la que nadie debía de meterse se escondía una niña vulnerable, invadida por los miserables recuerdos de su infancia y los tormentosos sucesos que marcaron cicatrices de por vida.
María de la Luz fue una mujer que desde niña tuvo que luchar con las adversidades de no saber quién era su verdadero progenitor, la indiferencia y el maltrato tanto físico como psicológico de su madre; sin embargo contó con el apoyo de su medio hermano Manuel. Él la mira con confianza completa, la abraza y hasta le ayuda a cumplir algunos caprichos y travesuras. Hace todo por defenderla y protegerla.
Lucha pasa los primeros doce años de infancia en Guadalajara, con su madre y hermano. Son años terribles, llenos de enfermedades, problemas económicos.. y, para peor suerte, la agresividad de su madre. La señora Victoria madre de Lucha y Manuel, decide cambiar a la capital para llegar de “arrimada” y la nueva familia que los acoge hacen todo lo que esta en sus manos por brindarles el apoyo y cariño del que su mamá los ha privado todos esos años.
Maria y Florentino, tíos de Lucha, apoyan totalmente a este ruiseñor que abrirá sus alas nuevas para un vuelo incierto: “Quién iba a decir que yo, ‘la mudita’ flaca aquella, llegaría a ser algún día tan solicitada por tantísima gente, justo por la fuerza de mi voz”. De igual manera sus primos Florentino y Meche que será su confidente no la dejarán sola en ningún momento.
Lucha a su corta edad comienza a desarrollar su talento en carpas; no obstante tiene sus primeros encuentros amorosos y ahí encuentra al más cruel y peor de los enemigos, su adicción al alcohol: “…me llaman la Tequilera, como si fuera de pila, porque a mí me bautizaron con un trago de tequila”.
Con el paso de los años Lucha Reyes conoce amistades durante sus viajes que estarán con ella en sus triunfos y fracasos, no sin olvidar sus pasionales y fallidas relaciones amorosas, pareciera como si la vida por cada alegría que conseguía tenía que pagar el costoso precio de la soledad y desconsuelo.
La lastimosa muerte de la “Reina del Mariachi”, a causa de la profunda depresión que la embargaba, esa la luz de la música ranchera, decide auto-apagarse: “Son las siete de la tarde…tiene veinticinco nembutales en la mano… una botella de tequila descansa en el buró…la espera a ella, a la “La Tequilera”.
Y es así como Alma Velasco nos adentra en la vida de esta gran artista, una novela que nos sitúa en el contexto histórico de una época de esplendor político y acontecimientos socioculturales en México que sirven de telón para imaginar el trasfondo de circunstancias que envuelven a una de las protagonistas más representativas de la cultura mexicana.
Aideé Solís
Santillana Ediciones Generales, S.A. de C.V.
Av. Río Mixcoac No. 274. Col. Acacias,
Deleg. Benito Juárez, CP 03240, México, D.F.
Tel: (52 55) 5420 7530
e-mail: sumadeletras@santillana.com.mx